lunes, 6 de marzo de 2017

Semana 6

“Solo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento” Sócrates.

Empiezo esta bitácora con una frase muy llamativa de Sócrates, esta da a entender que si no tenemos autonomía propia para aprender no llegaremos al verdadero conocimiento, todo empieza desde el querer ser y la motivación de cumplir nuestros sueños.

Las normas APA son un conjunto de estándares creados por la American Psychological Association con la finalidad de unificar la forma de presentación de trabajos escritos a nivel internacional (en este momento discrepo de su finalidad. Si bien unifican los trabajos escritos, también los complican de una manera ‘BRUTAL’ la formulación de los mismos hasta el punto de convertir en un trabajo supuestamente fácil en una odisea de mil mareas y gigantescas olas de conflictos y problemas).

Estas normas se actualizan cada cierto tiempo, actualmente se encuentra en la sexta versión de su manual oficial que cuenta con más de 300 páginas (para completar cada cierto tiempo se actualizan. No les es suficiente crear unas normas complejas, sino también cuando uno ya las está aprendiendo a usar, llegan y les agregan o les quitan algo y el mar de olas vuelve y juega).

Aunque también hay otra persona cuestionándose las ‘normas’ APA. Se trata de un profesor colombiano que busco de donde se creo la palabra norma para describirlas ‘Hoy en día siento vergüenza, no por mí, porque al menos tuve en algún momento -mejor tarde que nunca- el valor para indagar, conocer y aprender que las Normas APA no existen, sino por un sistema educativo impregnado de malos hábitos, como no indagar a profundidad, quedarse siempre solo con lo que le dicen otros, adoptar modelos extranjeros sin ningún sentido crítico, para mencionar solo unos pocos.’ (Este es uno de los problemas de nosotros los colombianos, nos dicen algo y por pereza no indagamos y por ende comemos entero, pues como dice el dicho ‘para donde va Chente va la gente’. Esta falta de investigación se evidencia en los colegios y en otros ámbitos de aprendizaje, en donde los profesores dejan trabajos con la utilización de las ‘normas’ APA aunque no sepan el uso de las mismas, o mas bien no saben ni porque se usan o para que se usan).

‘El nombre del libro no menciona por ningún lado la palabra normas; y este no es un error superficial o trivial, pues esta palabrita tiene implicaciones muy serias, no solo en la forma de comprender este tema, sino en la forma de aplicar lo que hasta ahora muchos consideraban las normas de citación y referenciación más utilizadas en las ciencias sociales y humanas en el mundo entero.’ (Este es un ejemplo claro de lo que una palabra puede llegar a ser, el termino norma es una regla, la cual debe ser respetada y además permite ajustar ciertas conductas o actividades, tal vez por eso modificaron el manual de publicaciones de la asociación americana de psicología agregándole esa palabrita, ya que los colombianos si no se nos exige u obliga no lo hacemos).

‘Cuando la ciencia -un poco tarde tal vez- empezó a llegarnos a los colombianos, tanto en el ámbito académico como profesional, los investigadores empezamos a conocer otros escenarios, otras exigencias y otros requerimientos referentes a la forma de presentar algunos documentos, como lo son los artículos resultantes de investigaciones científicas. Y fue ahí cuando en las facultades de ciencias sociales y humanas de Colombia, se empezó a hablar de la Asociación Americana de Psicología, mejor conocida por la sigla de su nombre en inglés: APA, y de su Manual de Publicaciones, y no sabemos quién -pero alguien tuvo que ser el primero- le pareció muy apropiado para el contexto colombiano llamarlas normas APA.’ (Según esto el manual de publicaciones APA es una adaptación de otro país al nuestro, que acogimos y modificamos para obligar a las futuras generaciones a usarlo, además de unificar nuestros trabajos a nivel internacional).

‘Es así como hoy en día encontramos innumerables documentos que nos resumen las normas APA. Resúmenes claro, pues no parece probable que un colombiano quiera leerse las 272 páginas de la Sexta Edición, y menos en inglés. Y encontramos también un número muy significativo – sino es que casi todos- de profesores universitarios en el campo de las ciencias sociales y humanas, que exigen las normas APA a sus estudiantes para la presentación de sus trabajos escritos.’ (Este manual es muy extenso y muy pocas personas por no decir nadie se ha leído todas la ediciones del mismo, puede ser ese un factor para haberlas llamado ‘normas’).

‘Pero, ¿en dónde surge la pregunta que da título a este documento?, pues cuando descubrimos en una universidad colombiana el fenómeno, en el que un estudiante le presenta a un profesor de una materia un trabajo con las normas APA al pie de la letra – tal como se las enseñaron- y obtiene una felicitación por su rigurosidad, y luego en el mismo semestre en la misma universidad le presenta otro trabajo a otro profesor siguiendo las mismas normas APA y éste le baja la nota porque no sabe aplicar correctamente estas sagradas normas.’ (Esta es otra de las tantas formas peyorativas de calificar al estudiante, este manual se creo como base internacional para la formulación de trabajos, pero no creo que se hayan instaurado para hacerle la vida imposible al alumno, aunque hay profesores obsesivos al uso de las mismas, los cuales por cualquier trabajo o en su defecto ensayo escolar exigen las tales ‘normas’, pues bien hay que saberlas usar pero no considero necesario utilizarlas en un trabajo de baja calidad investigativa).

‘Y entonces, ¿a qué se debe esto? Me puedo aventurar a una respuesta que espero los docentes colombianos la tomen de forma constructiva. Se debe a que los docentes colombianos no leemos, tomamos sin sentido crítico lo que nos dicen y lo replicamos. Casi que me atrevo a asegurar que son pocos los profesores colombianos que han tenido en sus manos el libro de la Sexta Edición del Manual de Publicaciones de la Asociación Americana de Psicología, aunque no me atrevería de igual forma a imaginar cuántos de los que lo han tenido, efectivamente lo han leído, y cuántos de los que lo han leído, han decidido compartir el conocimiento para sacar de su error a otros tantos colegas.’ (Este párrafo se explica solo, los colombianos no leemos, no investigamos, y por ende nos quedamos esperando a que otro lo haga y cree una cadena explicativa del ERROR cometido en estos años).


Para concluir debemos investigar, debemos desconfiar de cada información recibida, pues si no sabemos el porque las usamos, ¿por qué se las vamos a implementar a nuestros estudiantes? Debemos indagar más a fondo para no caer en un vacio de ignorancia, sino por el contrario dar un paso en la dirección correcta, y así cambiar esta sociedad superficial en una que escudriñe y desconfíe de lo dicho por los demás.  

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