A moment of clarity (un momento de
claridad)
Cuarta
bitácora. Empiezo esta bitácora con una frase muy llamativa, la cual voy a
tener en cuenta en todos los posteriores relatos a escribir “No empieces a
escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien
logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres
últimas”, esta fue escrita por Horacio Silvestre Quiroga Forteza (fue un
cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo. Fue el maestro del cuento
latinoamericano, de prosa vívida, naturalista y modernista).
Desde
mi punto de vista, esta frase es una
proposición muy completa, porque no se sabe a donde ir, o no se tiene idea a
donde se quiere ir, por esa razón como seres humanos debemos tener una
finalidad de viaje y un propósito de vida, pues no hay nada peor que una
persona sin un propósito. Por consiguiente iría y vendría una y otra vez sin
sentirse a gusto con lo que esta haciendo.
Cada
semana que pasa es más difícil escribir a consecuencia de la falta de ideas, la
carencia de temas de los cuales escribir, o quizás la escasez de información
para rellenar las mil doscientas palabras, pues me parece que cualquiera puede
atiborrar esto con información no pertinente, a eso se debe la complejidad de
este ejercicio de escritura, dar ideas y conectarlas, o en su defecto
analizarlas, opinarlas y adicionalmente concretar el número total de palabras
sin haber escrito nada de basura informacional.
Para
este momento no se sabe sobre que tópico escribir, entonces una excelente idea
sería, ir desglosando palabra por palabra, tema por tema hasta haber concretado
en su mayor expresión esta cuarta semana, además de cada experiencia vivida
estando en la clase de competencias de la información de la fecha del catorce
de febrero.
Como
primera instancia empezaré hablando sobre la Internet. Sus
orígenes se remontan a la década de mil novecientos sesenta, como respuesta a
la necesidad de buscar mejores maneras de usar los computadores de ese
entonces. Sin embargo el verdadero origen de la Internet nace con
ARPANet, que nos legó el trazado de una red inicial de comunicaciones de alta
velocidad. En julio de 1961, Leonard Kleinrock del MIT, publicó el primer
documento sobre la teoría de conmutación de paquetes en lugar de circuitos, un
año mas tarde J. C. R Licklider del Massachusetts Institute of Technology,
comienza a difundir la idea de “trabajo en red” y el concepto de “Galactic
Network”.
Cerca
del concepto de Internet como fuente de información se encuentran los libros y
los textos. Los libros han sido parte fundamental de la humanidad, pues esta ha
tenido que hacer frente a una cuestión fundamental. La forma de preservar y
transmitir su cultura. Sin embargo el planteamiento de esta cuestión supone por
un lado, determinar la forma de garantizar la integridad intelectual del
contenido de la obra y la conservación del soporte en el que fue plasmada, y
por otro, encontrar el medio por el cual se mantendrá inalterada la intención o
finalidad para la cual se concibió.
Aunque
los términos (Internet y libro) desde la perspectiva de información, no
distorsionan mucho uno del otro, pues en uno la información se puede encontrar
de manera rápida, mientras que en el otro el tiempo de búsqueda tiene un margen
más amplio.
Sin
embargo se encuentra intrínsecamente el termino ‘veracidad’, pues este es un
factor importante al momento de buscar, indagar o consultar sobre cierta
noticia, manifiesto o novedad informativa. Esto hace que los libros tengan un
alto nivel de fidelidad a comparación del Internet, pero esto no quiere decir
que sean una fuente perfecta de información, pues para esto a la hora de
investigar, se debe saber como buscar. En efecto para un mejor resultado
debemos indagar en diferentes idiomas, porque la lengua madre en la que fue
escrita abarca todo el conocimiento posible expuesto en todo el libro, mientras
que en ese mismo ejemplar pero traducido, pierde sentido o en su defecto por
así decirlo esta más ‘censurado’ que el original.
Aunque
Internet no distorsiona del todo, también como lo sustentado en el anterior
párrafo, existen buenas fuentes de información aunque a diferencia del libro el
indagador informático tiene una mayor responsabilidad como rastreador de
veracidad, ya que no todas las páginas Web que se examinan constantemente son
veraces, por lo tanto debemos pulir esa página para hallar desde la raíz que
tan fidedigna es. Para esto se creó una tabla (https://es.scribd.com/document/339674226/Tabla-para-evaluar-paginas-web#)
la cual con una serie de preguntas, depura la calidad de la página hasta saber
si es o no una buena fuente de información. Aunque en lo personal no me parece
de buen gusto estar satanizando a Wikipedia, Rincón del vago, Yahoo respuestas,
puesto que estas fueron nuestras compañeras en el transcurso de todo el año
escolar y nos dieron más de una buena nota, sin embargo basar un trabajo de
gran magnitud en estas páginas no sería agradable a la vista del lector.
Para
concluir esta serie de párrafos explicativos acerca de la veracidad de las
fuentes informativas, argumentaría la no existencia de libros, o páginas Web de
mala información, lo lamentable consiste en que nosotros como investigadores no
indagamos a fondo y con suficiente tiempo lo que pretendemos hacer, puesto que
un trabajo informativo no es de un solo día, es de un arduo y exhaustivo
trabajo de investigación y depuración. A partir de ahí la indolencia domina la
forma en que resolvemos o sustentamos nuestros trabajos y por ende el resultado
de los mismos van de la mano con el ‘como lo hicimos’.
De
ahí escogí la siguiente frase, “El primer principio para escribir es pensar
bien. Borra a menudo si quieres escribir cosas que sean dignas de ser leídas”
Horacio (fue un poeta reflexivo, que expresa aquello que desea con una perfección
casi absoluta), puesto que tiene un trasfondo lógico y pertinente para una
buena escritura, pues se puede conocer a una persona mediante su escritura,
para ello debemos organizar nuestros pensamientos y trazar un camino de ideas
los cuales iremos abarcando en su debido momento, y
si estos no son lo suficientemente buenos o no nos parecen de calidad dar un
paso atrás para poder dar dos adelante es lo mejor que podemos hacer, porque al
destinatario se le debe dar un texto de calidad, ya que este toma tiempo de su
vida en leer nuestro escrito y no hay mejor manera de gratificarle que
escribiéndole un texto digno de su tiempo.
En
resumen lo pretendido en esta cuarta bitácora, es formular un texto digno y a
su vez entretenido para que el destinatario se lleve una experiencia
satisfactoria. Por esta razón he decidido dejarlo en este punto, puesto que es
mejor un texto pertinente con una buena argumentación y formulación de ideas y
posturas, a dañarlo agregándole basura informática (ideas de relleno), en donde
su función en el texto no tiene relevancia alguna y además de saturarlo hacen que
el mismo pierda su sentido, por ende el lector cae en un limbo, el cual lo hace
perder el hilo de las ideas argumentadas y planteadas en el mismo y al leyente le
será difícil volverlo a recuperar.
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