SEGUNDA
BITÁCORA DEL TREINTA Y UNO DE ENERO DEL DOS MIL DIECISIETE.
“En el
proceso de la escritura la imaginación y la memoria se confunden” Adelaida
García Morales
Usualmente comienzo mi rutina de cada semana a las cuatro y
cincuenta, luego de despertarme espero entre diez y quince minutos para empezar
a bañarme, seguidamente a las cinco y veinte me visto, cinco y media me tomo el
desayuno, a las cinco y cincuenta me cepillo los dientes y me peino (con esta última
me tardo una vida y media), y ya a las seis y diez estoy saliendo de mi casa,
seis y veinte estoy esperando el K veintiuno en la estación del glorioso
sistema transmilenio, y como es de esperarse todos llegan llenos, seis y
treinta por fin me puedo subir a uno que este respetablemente vacío.
Ese día eran las seis y cuarenta cuando me bajé en la
estación de la avenida treinta y nueve, seguidamente empecé a caminar hacia la
universidad, ese día al igual que los otros iba inspirado porque spotify me
mandó una buena tanda de música aleatoria, eran las seis y cincuenta cuando
inicié mi ascenso hacia el edificio numero dos, llamado Fernando Barón S .J el
cual consta de un sótano número dos (este posee salas de computo, un soporte
técnico y coordinación de salas), el sótano número uno (en este solamente hay
salas de computo), primer piso (en este se encuentra el auditorio Marino
Troncoso, aulas de clase, y una cafetería), segundo piso (este tiene aulas de
clase, sala de estudiantes, y el auditorio doscientos nueve), tercer piso (este
goza de aulas de clase sector cultural, y el auditorio trescientos nueve),
cuarto piso (este atesora mas aulas de clase y el auditorio cuatrocientos
nueve), quinto piso (este disfruta de aulas de clase de educación continua,
sala de estudiantes, y el auditorio quinientos nueve), sexto piso (este
conserva el centro de educación y las aulas de clase de educación continua), y
por último se encuentra el séptimo piso (este consta de la sala múltiple
Santiago Páramo S.J.
Al momento de llegar a la recepción estaba muy exhausto, las
piernas me estaban doliendo y me sentía seco, posiblemente esto se debe a la
falta de ejercicio en vacaciones, bajé al sótano uno en donde se encuentra
nuestro nuevo salón de clases, este es el número cero once.
La clase empezó a la misma hora de siempre a las 7:10 pero
esta vez estábamos en una sala de computo, el profesor Sebastián Cobos inició
la clase leyendo algunas bitácoras y adicionalmente utilizó un programa
bastante interesante para visualizar la pantalla de inicio del computador de el,
en el de nosotros dejándonos desde luego inhabilitados para usarlo. Al terminar
de leer las bitácoras de tres compañeros de clase, nos habló sobre los niveles
de lectura los cuales constan de cuatro rangos.
El literal (al pie de la letra), inferencial (deducir,
concluir), el ínter textual (conectar las cosas con lo vivido), este es el nivel
al cual el docente quiere que lleguemos, y por último el analítico crítico,
viendo el resultado de la anterior bitácora y los niveles de escritura, se pude
evidenciar la mala enseñanza de algunos colegios, ya que la exigencia en la
habilidad de la escritura muchas veces es nula, once años realizando trabajos y
nunca llegamos al menos al nivel inferencial, entonces puede ser complejo pasar
de un hábitat en dónde cualquier trabajo bien presentado representaba cinco, al
esfuerzo que se debe hacer para escribir y enlazar congruentemente una serie de
ideas, obviamente esta parte representa un mayor esfuerzo intelectual.
En consecuencia pasamos a efectuar una breve corrección del
cuestionario, y en cada pregunta el profesor nos pedía responderla conectando
con las experiencias y el diario vivir, además nos preguntó si sabíamos el
significado de la palabra post-verdad, ninguno en el salón supo responder, entonces
proseguimos a buscar información sobre esa palabra, esta hace referencia a esa
información no verídica, además circula primordialmente por las redes sociales,
la verdad me pareció gracioso porque hace unos días estuvo circulando una
cadena de whatsapp que decía explícitamente, el 30 de enero las mujeres y los
hombres deben llevar con sigo la cédula de ciudadanía y la persona no portadora
de esta tendría una multa de noventa y ocho mil pesos, el mensaje decía además
que esto lo estipulaba el nuevo código de policía, también me acordé de esas
páginas en facebook cuyo nombre no recuerdo, en dónde también hacen creer a la
gente noticias con un bajo nivel de veracidad.
Siempre quise saber por qué algunas personas ejecutan la
brillante iniciativa de las cadenas, y adicionalmente me preguntaba quién era más
ignorante, el creador de esa estupidez o la persona que cree de lleno ese tipo
de mentiras, y no investiga a fondo si es o no verídica esa información.
El profesor Sebastián nos dio una técnica llamada O. F. P
(oración, frase, palabra) en dónde había una mayor comprensión lectora, la idea
es fundamentalmente que un lector además de subrayar haga un comentario, esta
técnica me interesó bastante. Luego en un receso de tres horas fui a la
biblioteca a leer el capítulo de la tradición hindú, del libro de Bernal León
Gómez Jaime, tres momentos estelares en lingüística y puse en práctica esta
técnica, entonces leí, subrayé, y comenté la lectura.
Cuando empezó la clase de fundamentos de lingüística con el
profesor Javier Redondo, esa lectura ya la tenía aprendida y además me sentía
listo para el quiz de cada clase, trabajé con otras dos compañeras y en primer
lugar leímos la pregunta y nos sorprendimos porque el contenido de la misma era
totalmente diferente a la lectura estudiada “los hindúes”, esta vez se trataba
sobre los alejandrinos tema previamente olvidado, por suerte no lo calificó
pero la técnica si sirvió. Al terminar la clase tuvimos que corregir la
anterior bitácora, la cual debía tener máximo dos veces la palabra ‘que’ por párrafo,
por otra parte nos dejó algunas lecturas de ayuda para la próxima bitácora.
Ese
mismo día el docente asignó unas lecturas para apoyarnos en la formulación de
nuestra bitácora, una de ellas era
acerca de los nativos digitales e inmigrantes digitales, esta lectura mostraba
las diferencias entre ellos, por ejemplo un nativo tiene mejor aprendizaje con
imágenes y videos a diferencia de textos, esto no pasa con los inmigrantes,
ellos tienen un aprendizaje inverso a un nativo digital (esto sucede con mi abuela
ella leyó un libro hace años y le pregunto años después acerca de esa lectura,
y puede relatar al pie de la letra, pero cuando se le pregunta el nombre del
personaje de una película, por mas que lo digan en la película no lo aprende),
parece increíble pero sucede.
Una de
las frases que puede hacer referencia al tema de la post-verdad es la de
Bertrand Russell, filósofo, matemático, lógico y escritor británico ganador del
premio Nobel de literatura y conocido por su filosofía analítica en dónde se refiere
a un modo particular de hacer filosofía desarrollada a principios del siglo XX "Me parece fundamentalmente
deshonesto y dañino para la integridad intelectual creer en algo sólo porque te
beneficia y no porque pienses que es verdad".
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